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un lunes sin salida (lunes imantado)

Agosto 10, 2009

Es cierto (innegable) que los lunes se sale hacia el trabajo mal predispuesto, es cierto que más que cualquier otro día (no lunes) queremos dormir hasta las 12. Pero, lo que también es cierto (y para no echarnos toda la culpa) es que el lunes tiene un imán, que atrae, por supuesto, problemas.

No menos cierto es que un altercado el día lunes se potencia extremadamente (extremadamente), cualquier percance que un día común pasaría por alto, un lunes no solo nos llama la atención sino que nos molesta, perjudica, NOS ARRUINA EL DÍA.

Pero volvamos a la particular atracción del lunes hacia las catástrofes (si, catástrofes). Un tren se descarriló, un lunes. Un señor con pocas luces (ni el guiño puso) intentó (murió en el intento, literalmente) cruzar la autopista caminando, un lunes.

Todo se congestiona, todo se hace más largo y quedamos atrapados en un lunes.

Desmagneticemos los lunes, por lunes sin catástrofes!

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su lunes, nuestro lunes (siempre hay lunes)

Agosto 3, 2009

En general, a la mayoría de nosotros nos sucede que el lunes es el día después del domingo. En la mayoría (gran mayoría) de las semanas es así. Pero como siempre hay algunos privilegiados (de ahora en más malditos).

Nuestra semana comienza al mismo tiempo que la de la mayoría de la gente, el lunes después del domingo (no es una obviedad), pero la de estos malditos no. Ellos comienzan en nuestro martes (su lunes) y esto los beneficia enormemente, sobre todo en un punto clave.

La ciudad arranca a la vez que nosotros lo hacemos, pero para ellos no. Malditos privilegiados que su lunes (martes) es nuestro martes (lunes) y empiezan sus actividades con una ciudad ya en funcionamiento y no sufren el colapso y las alteraciones de ese primer día (lunes). A su arranque la ciudad está mucho más calma, sin la adrenalina del primer día. Esto claramente hace que su semana comience más aliviada y con un lunes mucho más ameno.

Hay dos opciones, o hacemos que nuestros lunes (sus domingos) sean más tranquilos y pasivos (imposible) o convertimos nuestro martes en lunes para que los malditos padezcan lo mismo que nosotros!

Malditos peluqueros y panaderos!!!

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el diario del no lunes

Julio 27, 2009

En nuestras conversaciones diarias podemos encontrar muchísimas frases hechas (no son de mi agrado) y muchas con diferente sentido, algunas con enseñanzas (aburridas), otras pretenden ser graciosas y demás.

Pero me interesa hablar de una que involucra a lunes, una frase que encierra una contradicción.

“con el diario del lunes habla cualquiera”

Esta frase claramente significa que con los resultados en la mesa es fácil opinar, pero involucra a lunes (no podía ser otro día) y esto genera esa contradicción. El diario del lunes es el más vacío de contenidos y más aún en esta época de receso futbolístico. En síntesis en el diario del lunes no pasa nada (nada).

Una vez más las frases se equivocan.

Como no puedo pedir que se modifique la prensa escrita (o tal vez si) propongo que sea modificada la frase, en lugar del “diario del lunes” debería ser “el diario del no lunes”. De esta manera “matamos dos pájaros de un tiro” (frase poco feliz), le damos más sentido a la frase, cualquier diario de la semana es más jugoso que el del lunes, y además le sacamos un poco (un poco) de protagonismo a lunes.

“en boca cerrada no entran lunes”

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lunes amigable

Julio 20, 2009

Pusiste un pie fuera de tu casa y ya querés estar de vuelta (ya), o quizás todavía con la boca pastosa no saliste y no ves la hora de volver. Los lunes son así (son lunes).

Volver a la rutina y esa sensación al despertar de que no vas a poder con este día, que no hay forma de despabilarte.

Pero hay lunes, como el de hoy, que tienen suerte.

Alguien hace algún tiempo (Enrique Ernesto Febbraro) decidió que todos los 20 de julio se hace honor a la amistad, y esto, aunque parezca poco, mejora el lunes. Sin caer en los clichés comerciales y bobadas capitalistas juntarse con amigos un lunes es un avance (gran avance).

Pero acá creemos que no es importante la razón, creemos que es necesaria la creación de un nuevo “día de…” que se repita (como mínimo) una vez por mes (aliviemos los lunes). Este día cumplirá una sola función, levantarnos a la mañana y saber que después del trabajo nos juntamos con amigos a comer unos patis, pizza o fondeau de queso (si, fondeau).

Apoyamos la creación del Día de Menos Lunes, el objetivo de este día es lograr que ese lunes sea lo menos lunes posible (aliviemos los lunes), así cuando nos levantemos con los ojos pegados con lagañas, toquemos descalzos el piso frío y sintamos el lunes (siempre se siente) podamos alegrarnos con que el día, al menos, terminará bien.

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me llaman, no me llaman

Julio 13, 2009

No tener trabajo es una situación muy especial. Paradójicamente estamos en la situación que siempre deseamos cuando tenemos un trabajo fijo, estable, de 8 o 9 horas diarias (una tortura) pero a la vez deseamos, casi desesperadamente (o sin el casi) conseguir uno pronto y terminar con la situación de desempleo.

Pero hay un problema mayor a todo esto. Este problema (grave) es mucho más profundo, se trata de nuestras esperanza, ilusiones y por supuesto y por consiguiente de sus antónimos (en su respectivo orden).

Cada lunes nace una nueva esperanza, una nueva ilusión, esperamos muy ansiosos la llamada, el mail, el fax, el telegrama, lo que sea que nos diga que una empresa leyó nuestro curriculum (o aunque sea lo recibió) y que de algo sirvió estar varias horas buscando ofertas laborales y mandando curriculums hasta gastarlo, hasta que pierda su significado. Pero lamentablemente esto sucede muy poco y en general tarda (un montón) y cada lunes se convierte (automáticamente) en el día mas decepcionante de la semana. Nos despertamos, encendemos la computadora, miramos el celular y nada (siempre nada), esto claramente nos baja tanto el autoestima que nos hace empezar la semana sumergidos en un pozo y hasta un mail automático que diga “recibimos su mail, si se adapta a los requerimientos de nuestra búsqueda nos comunicaremos con usted” nos alegra.

Para la gente sin trabajo existe el lunes solo por esta razón, al ser el día que la empresas vuelven a su funcionamiento, también nuestras esperanzas vuelven, pero como ya bien lo sabemos (y si no, sépanlo) los lunes son traicioneros y si por un lado nos dicen que esta es una buena y nueva oportunidad, por el otro se encargan de que deje de serlo.

Empresas, una mínima respuesta por mail nos mantendría vivos y haría que los lunes (traicioneros) no nos golpeen tanto.

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“este lunes empiezo”

Julio 6, 2009

En la vida uno empieza muchas cosas, pero hay algunas puntuales que solo suceden un día (siempre lunes).

Se analiza durante mucho tiempo la idea de comenzar (claramente sin ganas) estas prácticas y muchas veces prometemos, pero no cumplimos. El problema (gran) es que una de todas esas promesas se hace efectiva y siempre sucede un lunes (ja!).

Quiero tomar como ejemplo dos situaciones típicas para explicar la idea.

¿Cuántos lunes empezamos a cuidarnos con la comida? ¿Cuántos lunes era el día indicado para empezar el gimnasio? Y la gran pregunta es ¿Cuántos martes continuó esta práctica? (ja!) muy pocos. ¿Por qué? Porque si existe un día poco propicio para el sacrifico (gran) es el lunes.

Paradójicamente es el día con menor entusiasmo de toda la semana (toda) y es el día (lunes) en el que tratamos (tratamos) de empezar nuevas (viejas) actividades. Creo que el incumplimiento de estos proyectos se da por un solo motivo: siempre empiezan los lunes (ja!), y una vez que empezamos nos queda, todavía, toda la semana por delante.

Una buena posibilidad es que estas autoexigencias no las comencemos más los lunes, por ejemplo en el caso del gimnasio, un gran día sería el viernes (gran) porque después tenemos dos días para descansar y retomar (el lunes) algo ya comenzado.

Desde aquí propongo eliminar la frase “este lunes empiezo” para evitarnos saber de antemano que vamos a fracasar, cualquier día es bueno para esto (menos lunes).

Propongo que la frase sea:

“este NO lunes empiezo” (ja!)

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caras de lunes (días de lunes)

Junio 29, 2009

Amanecer (aunque no haya amanecido) un lunes con lluvia (o sin) solo puede causarnos una sola expresión.

En este caso, en una recorrida por el centro de Buenos Aires (no tan buenos, los lunes) Siemprelunes capturó de forma fotográfica las expresiones (o la falta de) de la gente que por allí caminaba. El resultado es homogéneo.

Entiendo el porqué de usar al día miércoles para significar algo malo (ejemplo: que día de miércoles), pero propongo que desde hoy lo reemplacemos por lunes. De esta forma la frase toma un sentido más amplio y mucho más exacto (mucho). Imaginemos la expresión “hoy no puedo más, es un día de lunes!”.

A continuación una especie de collage de caras de lunes de los porteños (muchos “de”), para que puedas verificar (comprobar) que en todos los casos es similar (igual).

máscaras de lunes

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Jueves viernes, lunes siempre lunes

Junio 22, 2009

A esta altura creo que todos coincidimos (deberíamos) en que el lunes es un día especial, por muchas razones.

Suposición (o no tanto): La semana se nos hizo larga (eterna), estamos a jueves, y por esas cosas que no sabemos bien explicar desde que nos levantamos creemos que es viernes hasta que una avalancha de desilusión nos cubre el cuerpo y nos avisa de que no lo es. Esta situación de confusión puede suceder con cualquier otro día, que un martes parezca miércoles, que un viernes parezca jueves (o en el orden que prefieran). Pero como bien lo están suponiendo (y si no, empiecen a hacerlo) con los lunes esto no pasa (ni pasará).

Los lunes son inconfundibles, los lunes sabemos que es el primer día de otros 5 días hasta que lleguen esos 2 días que más disfrutamos. Levantarse un lunes requiere (exige) mucho mas esfuerzo que cualquier día. A modo comparativo, un jueves salimos a la noche nos acostamos a las 5 de la mañana, al día siguiente (viernes) a las 9 hay que estar en el trabajo, esto nos cuesta, pero no tanto como dormirnos un domingo a las 12 de la noche sabiendo que al día siguiente (lunes) a las 9 hay que estar en el trabajo. Esta sensación (o no tanto) se da por una simple razón, al levantarnos el lunes sabemos que es lunes, claramente este estado no es directamente proporcional a las cantidad de horas dormidas sino que es directamente proporcional a lunes.

Todos los días pueden cambiar, intercambiarse (o podemos creer que así lo hacen), pero no los lunes (no los lunes), los lunes son siempre lunes.

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lunes feriado + trabajo = doble lunes

Junio 15, 2009

Salir a la calle un lunes feriado (sólo si es necesario se sale) nos muestra una ciudad desolada, vacía (o casi), con muy poco movimiento, esto claramente nos hace dudar si es lunes o no lo es (lo es y no lo es).

Es una ecuación simple la que determina si para uno es lunes o no. Si el feriado es completo y no tenés que trabajar para vos no es lunes (el martes será lunes). Por el contrario (muy por el contrario) si el lunes (en este caso si lo es) feriado te toca trabajar no sólo que ese día es lunes sino que el martes también lo será. Aquellas personas que trabajan un lunes feriado esa semana padecen el DOBLE LUNES.

El DOBLE LUNES es sencillo de explicar, el lunes (feriado) te tocó trabajar por lo qué este día para vos se convierte (automáticamente) en lunes pero la ciudad no demuestra ser lunes. No hay tráfico, la mitad de colectivos en las calles, los subtes vacíos, locales cerrados, definitivamente (definitivamente) esto no es un lunes común y corriente, sólo es lunes si tenés que trabajar y esto se debe a que como bien sabemos, lunes es aquel primer día laboral luego de uno o más días de descanso. Pero el problema es que tu martes es el lunes del resto de la gente, por lo que para la ciudad la semana recién empieza, esto convierte (automáticamente) a tu martes en un segundo lunes, generando (automáticamente) un DOBLE LUNES.

Desde aquí planteo dos posibles soluciones. La primera (y menos feliz) es que no haya más lunes feriado, que sean los viernes para así eliminar la posibilidad de provocar un DOBLE LUNES. La segunda (más recomendable) es que existiendo los lunes feriado se prohíba trabajar esta jornada.

Claramente le decimos NO al DOBLE LUNES.

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a veces se van (siempre vuelven, siempre lunes)

Junio 6, 2009

Hay un momento en el año, ese al que todos esperamos que mal llamamos vacaciones. Es una época especial, pero el momento más lindo, más gratificante es cuando el primer domingo de las vacaciones (mal llamadas) a las siete de la tarde caemos en la cuenta de que el día siguiente no es lunes (sinlunes). Este intervalo de días (sinlunes) entre las semanas con lunes y las semanas con lunes debería llamarse SINLUNES.

Ejemplo de aplicación: “¿Cuándo te dan las SINLUNES en el trabajo?”

Están llenas de optimismo (y vacías de lunes). Es difícil explicar esa sensación de no tener lunes, nada termina (todo comienza). No hay que olvidarse de los privilegiados (envidia) que tienen SINLUNES de invierno, un salvavidas en medio de un océano de lunes (fríos lunes) que tratan de invadir al resto de los días y contagiarlos de lunes.

Las SINLUNES nos devuelven las esperanzas, la ausencia de lunes nos llena de viernes, de sábados (todos los días son viernes y sábados). Las SINLUNES (benditas sean) son nuestra estructura, las que nos hacen mantenernos en pie en un mundo lleno de lunes (malditos sean). Pero como ya lo deben saber no todo es optimismo, las SINLUNES se terminan, vuelven ellos. El primer lunes después de las SINLUNES es el peor lunes del año.

NO VUELVAS, LUNES.